Cuando un niño/a que “ve bien” (usuario o no de gafas) tiene ciertas dificultades del tipo: se pierde al leer, gira la cabeza cuando lee, tiene mala caligrafía, le cuesta entender lo que lee, le duele la cabeza después de hacer un esfuerzo visual, se tropieza con frecuencia, cierra un ojo a menudo, le cuesta concentrarse, le falta coordinación, le cuesta distinguir derecha e izquierda, etc, etc, etc. podríamos sospechar que puede haber un problema visual que no ha sido detectado.

Hay muchas disfunciones visuales de tipo óculomotor, binocular y/o acomodativas que no se detectan en un examen visual clásico y para ello ha de hacerse un examen más extenso donde podamos valorar cómo está la convergencia y divergencia, cómo son los movimientos oculares (seguimientos, sacádicos y fijación), cómo está el sistema acomodativo (amplitud de acomodación y flexibilidad acomodativa), cómo es la relación entre convergencia y acomodación, cómo es la visión estereoscópica, cómo son las dominancias oculares y la lateralidad del niño, etc.

Después de realizar este examen visual extendido, entonces sí estaremos en situación de poder afirmar si hay alguna alteración visual (al margen del error refractivo) que esté causando esas dificultades, como por ejemplo: una insuficiencia de convergencia, un exceso de divergencia o una inflexibilidad acomodativa, entre otros.

En Sanluis Óptico no sólo realizamos estos exámenes visuales completos, sino que llevamos a cabo entrenamientos visuales (Terapia Visual) en aquellos casos que así lo requieran y en los que el uso de unas gafas o lentes de contacto no sería suficiente para resolver el problema.

¿QUÉ ES Y CÓMO SE LLEVA A CABO UNA TERAPIA VISUAL?

Podríamos decir que la Terapia Visual es un conjunto de técnicas cuya finalidad es conseguir la mejor calidad de visión posible (visión más eficaz) con el máximo grado de confort y el mínimo esfuerzo. De esta manera, cuando durante el examen visual nos encontramos con valores anómalos que están provocando estas dificultades, la idea es realizar un entrenamiento para que mejoren ciertas áreas. Al igual que se puede entrenar la resistencia, la velocidad o la flexibilidad de una persona, también se pueden entrenar la convergencia, la divergencia o la acomodación entre otras.

En función del tipo de alteración, se preparará un planning en el que se propondrán una serie de ejercicios que se explicarán en la consulta para posteriormente entrenar en casa todos los días durante un rato. Dependiendo del caso, cada semana se irán modificando esos ejercicios a medida que vaya evolucionando.
La duración de esta terapia/entrenamiento dependerá no sólo del tipo de alteración y la magnitud de ésta, sino también de otros factores, como pueden ser: la implicación de los padres, el seguimiento en consulta, la edad del niño, etc. Además, hay que pensar que en muchas ocasiones pueden coexistir dos o más alteraciones visuales. Cada caso es diferente, pero podríamos decir que una Terapia Visual va a durar varios meses.

Si tu hijo/a tiene alguna dificultad como las descritas anteriormente y nunca le han realizado un examen visual completo como el que acabamos de comentar, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y estaremos encantados de asesorarte en todo lo que podamos.

Nota: Siempre que sea posible, lo ideal es que el abordaje de estos casos sea multidisciplinar y pueda haber una colaboración entre profesionales de distintas áreas, ya que es necesario descartar problemas de tipo neurológico, psicológico, ciertos trastornos del lenguaje o por déficit de atención, entre otros muchos. De esta forma, a menudo se hace necesaria la valoración por parte de: pedagogos, neurólogos, psicomotricistas, psicólogos, fisioterapeutas y optometristas.