En este artículo te presentamos algunos datos importantes en la relación visión-conducción.

Es de todos conocida la importancia de tener una buena visión para para llevar a cabo tareas como la de conducir un vehículo, pero quizás muchos paséis por alto algunos aspectos de gran importancia.

EL CAMPO VISUAL:  ¿Sabías que puedes tener una buena visión (agudeza visual), pero tener un campo visual deficiente?  Hay ciertas patologías, como pueden ser el glaucoma, que pueden causar una disminución del campo visual sin necesidad de afectar a tu agudeza visual.  Como es lógico, si nuestro campo visual es deficiente, el riesgo de padecer un accidente aumenta, porque nos perdemos parte de lo que pasa a nuestro alrededor.  Hay pruebas específicas, como la exploración del fondo del ojo o la campimetría, que pueden ayudar a diagnosticarlo.

LA AGUDEZA VISUAL (AV):  Es el aspecto más importante a tener en cuenta.  Una mala AV hace que aumente el riesgo de padecer un accidente, ya que tardaremos más en ver las señales y carteles o a otros vehículos y peatones.  De echo, si nuestra AV no llega a ciertos niveles, nos pueden poner algún tipo de restricción en nuestro permiso de conducir o, incluso, nos podrán retirar el carnet de forma permanente.  Por lo general, con el uso de gafas o lentes de contacto se puede lograr una buena AV.  Un examen visual completo te dará, además de otros datos, el nivel de tu AV.

LA VISIÓN BINOCULAR:  Vamos a suponer que vemos muy bien de lejos, pero… ¿estamos viendo con los dos ojos?  Buena pregunta, ¿verdad?  A lo mejor para muchos la respuesta es obvia, pero mi experiencia me dice que la ausencia de visión binocular es más común de lo que pensamos.  Los motivos: ambliopías (ojo vago) profundas, estrabismos, anisometropías grandes, …   Si sólo vemos con un ojo (visión monocular) perdemos la percepción de las distancias, ya que no tenemos visión en tres dimensiones.  Si estamos conduciendo un vehículo y no podemos calcular con exactitud la distancia con respecto a otro vehículo, objeto, peatón, etc., la conducción será menos segura.  Además, al faltar la visión del otro ojo nos perdemos buena parte del campo visual.  Como siempre, con unas “simples” pruebas podemos evaluar el nivel de tu visión binocular.

Para completar esta información te recomiendo la lectura de Problemas con las gafas 3D y la sección Test de visión estereoscópica.

LOS DESLUMBRAMIENTOS:  Éste es un problema que afecta a todos, incluso a los que tienen buen campo visual y buena AV mono y binocular.  Los deslumbramientos hacen que perdamos momentáneamente la visión clara de las cosas, poniéndonos en situación de peligro.  Podríamos distinguir dos tipos de deslumbramientos: los directos de las luces de los coches durante la noche, por ejemplo y los producidos por reflejos durante el día.

En el primer grupo habría que evaluar si es un deslumbramiento lógico y normal o si pudiera ser causa de un problema visual no diagnosticado.

El segundo tipo de deslumbramientos (como pueden ser los producidos por el reflejo de la carretera mojada, reflejos de otros coches, reflejos del salpicadero en la luna delantera de tu coche, etc.) puede solucionarse mediante el uso de gafas de sol con lentes polarizadas.  Las lentes polarizadas son, hoy por hoy, las mejores para la conducción diurna, porque minimizan muchos de los reflejos que nos molestan durante la conducción, reduciendo el deslumbramiento, mejorando el contraste y aumentando nuestra seguridad.

Recuerda: “Si no ves, no conduzcas”.

Antonio M. Sanluís
Óptico-optometrista col. mún. 12989

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